WSOP 2010: Another day at the office- Day 24 and 25

Mira, me salte el blog un día…La verdad es que ayer no tenia ganas de escribir, y sobre todo me falto tiempo. Considere un instante contar mi salida del sábado, redactar algo sórdido y glauco en modo Brett Easton Ellis sobre la vida nocturna de Vegas, falsedad, hipocresía, miedo y asco, el fin del mundo que nos acecha y nosotros que nos vamos de fiesta, pero no, me dio palo, la verdad y de todas formas estuvimos demasiado liados en el Amazon Room.
La jornada- ya lo suficiente cargada por los excelentes resultados de Clément Thumy(12°) y Marc Inizan (13°) en el torneo de Pot Limit 10.000$- culmino a las cuatro y veinte y nueve minutos de la mañana, en el segundo ,en el cual, Phil Ivey le cogió sus ultimas fichas a Bill Chen en  la prueba de HORSE 3.000$.A pesar de la hora tardía el publico, aun numeroso, aclamo como se debe la enésima realización de un jugador que ya lo ha demostrado todo.
Que se podría escribir sobre Phil Ivey que ya no haya sido escrito? El Tiger Woods del poker, como afirman los periodistas perezosos-comparacion facil y teñida de racismo.Albert Einstein, Pablo Picasso, los Beatles y Mozart en el cuerpo de un jugador profesional ,como dice mi amigo Pauly, lo que ya suena mas poético.

En los últimos cinco años, he tenido a menudo ocasión de estar en primera fila de palcos para observar el genio Ivey en acción. Mi primer gran choque fue durante el EPT de Barcelona en 2006. Creo que fue el primer EPT que Phil disputo, y le vi navegar con una facilidad desconcertante a través del field, fallando finalmente por muy  poco la victoria contra el obscuro Bjorn Erik Glenne,en estado de gracia aquella noche.Después hubo las WSOP 2009,en las cuales Ivey fue noticia todos los días o casi. Le vi ganar dos brazaletes uno tras otro y ademas jugar dos semanas de poker perfecto en el Main Event, para, al fin y al cabo, bustear en la mesa final, tres meses después contra Darvin Moon con la mejor mano inicial.

Con que me quedo de este ultimo triunfo? Pues que nadie lo vio venir…pero a la postre, parecía inevitable, programado. Ivey empezó el ultimo día del torneo con el noveno stack entre los 25 jugadores restantes.Desde la primera hora perdió la mayoría de su capital. Se enfrentaba a algunos de los mejores jugadores de Mixed Games del mundo: Jeff Lisandro (tres brazaletes en la modalidad Stud en 2009), John Juanda ( cuatro cobros en 2010, cuatro mesas finales), Bill Chen, Dan Heimiller, David Baker (« Bakes » no, el otro).

“Trato de tomar una mano tras otra” dijo Ivey después de su victoria en referencia a los numerosos golpes desafortunados que recibió en la final.”Manos, perdemos siempre. De nada sirve eternizarse sobre ellas.Hay que tomarse un minuto para pensar en ellas, sin mas.Después,se sigue”

Ivey cayo tan bajo como 65.000 en un momento en el cual las ciegas alcanzaban la astronómica cifra de 10.000/20.000. La mayoría de nosotros ya había enterrado nuestros sueños de Gran Noche y empezaba a interesarse a los otros torneos en marcha en el Amazon Room. Error.Una hora mas tarde     Ivey había multiplicado su stack por seis, sin jamas tener que enseñar sus cartas o casi. En el podio,los nueve jugadores totalizaban 20 brazaletes y 35 millones de ganancias en carrera. Increiblemente- o no- Ivey era el chip leader.Aun así no era un camino de rosas. Ivey iba a pasar  las siguientes horas quedándose en la retaguardia, jugando pocas manos y perdiendo la mayoría. Pero nunca,jamas,iba a dejarse llevar o abandonar, mirando con paciencia como sus adversarios iban eliminándose uno tras otro,dando el mismo el golpe de gracia en varias ocasiones.

Alrededor del podio el ambiente estaba en las antípodas de lo que habíamos podido vivir con la mesa final de Tom Dwan. Anoche, ningún ejercito de “big pros” suspendidos al mas mínimo gesto de Ivey, sudando sangre y agua pensando en las costosas apuestas comprometidas. Muchos menos fans pegados a las pantallas de sus ordenadores, también. Era una noche tranquila en el Amazon Room, sin torneo High Stakes programado a las 17h00. El publico se había desplazado en numero pero tenia que mantenerse en pie,desprovisto de  gradas para sentarse-el podio principal habiendo sido requisado por ESPN para la grabación de una publicidad al día siguiente, es uno de los podios secundarios colocado delante la zona de prensa que fue utilizado.  Las manos no estaban comentadas con micrófono por el supervisor, lo que hacia que la partida era difícil de seguir incluso para el mas apasionado de los aficionados amontonados detrás de la barrera.Era tarde, el mundo del poker estaba medio dormido. Pero  Phil Ivey no, estando al acecho a lo largo de la partida sin jamas bajar la guardia.Paciente, metódico, determinado.

Cuando cayo John Juanda en tercera posición, solo quedaba un adversario entre Ivey y su octavo brazalete. Por tercera vez en el día, estaba lejos por detrás.Un millón de fichas contra los 3.3 millones de Bill Chen. Y Bill Chen no es cualquiera. Oh, por supuesto, poca cosa en comparación de Ivey, con “solo” dos brazaletes. Pero probablemente  uno de los tíos mas inteligentes del poker. matemático de profesión, autor del libro de poker (el titulo “Matemáticas del poker” por supuesto).Un ordenador humano, con conocimientos teóricos perfectamente adaptados al poker Limit en todas sus modalidades. Un sabio loco con una ventaja enorme en fichas.Aun ahí no veía Ivey remontar. Aun ahí me equivocaba y mucho.

Ivey y Chen juegan todas las manos. Obviamente. Es un duelo. Es Limit. Es “showdown poker”:se va hasta la ultima carta y la mejor mano se lleva el premio. A ese juego, Ivey va a recuperar su retraso con una velocidad enloquecedora. En menos de una hora, los dos jugadores están empatados. La partida tiene sentido único: Ivey machaca literalmente Chen. Es superior técnicamente y recibe las mejores cartas. Chen no puede hacer nada. Alrededor de la mesa, todo el publico aguza el oído y no pierde de vista a los dos jugadores. El desenlace se acerca. Un nuevo momento histórico esta naciendo.  Los que se han quedado están felices de estar ahí, los que ya duermen se arrepentirán mañana.

Ivey persigue sus ataques sin descanso para inversar totalmente la tendencia. Ahora es Chen quien esta bajo presión y en la cuerda floja. No me lo puedo creer. Ivey ha visitado en varias ocasiones la casilla “short stack”, pero jamas nadie ha conseguido rematar y acabar con el. Como es que he podido dudar tan solo un segundo de su victoria? Es bueno ese Bill Chen, pero contra Ivey se queda corto, ya que este lo tiene totalmente calado. Ivey foldea sin parpadear cuando Chen tiene una buena mano, resube cuando Chen farolea, lo ve todo, lo sabe todo, no se le escapa nada. Ivey esta en otro nivel, mucho mas allá del campeón ordinario que es Chen. “Si pierdo contra ese tipo” confeso Ivey a sus amigos antes de empezar el duelo ” me tiro del tejado”. Declaración una pizca presuntuosa pero que perdonamos cuando la pronuncia el mejor jugador del mundo.

El labor de zapa de Ivey encuentra su conclusión en una mano de Razz. Se acabo. La multitud aplaude ruidosamente. Ivey deja escapar una ínfima sonrisa, levanta la mano hacia su afición. Como acostumbra, es con reticencia que se presta al juego de las entrevistas y de las fotos posteriores a la victoria.Sonrisa forzada ante la crepitación de los flash, y cinco minutos con la prensa pero no mas.Nolan Dalla ( el director de los medios de las WSOP) no puede impedir dejar escapar la pregunta de las apuestas con sus colegas pros- Tom Dwan primero- pero Ivey sigue evasivo.”Digamos que ahora tengo ventaja” contesta.”Pero las series no se han acabado” Dalla le pregunta un indice sobre la altura de los importes. Ivey desvía su cabeza.”No. No,no,no,no.Siguiente pregunta.” Dalla vuelve a intentar; al menos nos puede confirmar que son mas de veinte dolares en juego?”Si, hay mas de veinte dolares en juego”

Incluso mucho mas. Antes de las WSOP 2009, Lederer le desafió de ganar tres brazaletes en dos años. Sobre la mesa: cinco millones de dolares. Misión cumplida.

Hace unos años, cuando solo aun tenia cinco brazaletes, Ivey declaro que se veía ganar treinta en toda su carrera. Se le volvió a repetir su citación anoche.”Treinta brazaletes? sigo pensando que es factible. Mientras haya gente  que este dispuesta en apostar en contra de mi victoria…”

Porque esas asombrosas apuestas son el carburante que hacen funcionar la maquina Ivey.Le proporcionan la motivación para mantenerse en la cumbre.Lo ha ganado todo, lo ha demostrado todo en todas las mesas de poker del mundo, en Internet,en los círculos de juego, los casinos. No teme a nadie y nadie le puede ganar. Su inversión en Full Tilt Poker ha multiplicado su ya colosal fortuna.De hecho es admirable que Ivey haya conseguido mantenerse con tal nivel de competitividad. Donde muchos jugadores en su posicion- la de un jugador estrella enriquecido por el boom del poker, principalmente  por motivos de marketing-se han dormido sobre sus laureles y ya solo tienen de profesional el nombre, Ivey se mantiene por encima de los demás y con diferencia.Es mas, mejora con el tiempo. Contra menos importancia tenga el dinero, mas gana. Las partidas son cada vez mas caras y cada vez mas difíciles.Ivey es una leyenda que marcara para siempre la historia del juego cuando muchos ya habrán caído en el olvido.

Ayer Ivey llego al Rio, descuartizó sus adversarios y gano un brazalete. Una escena vista una y otra vez, año tras año . Una jornada como las otras en la oficina, tanto para el como para nosotros, los medios.Nos acostamos al amanecer, no hemos dormido mucho,pero volveríamos a empezar todas las noches,sin duda.

Benjo

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